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O sole mio…

El sol es fuente de vida, pero en verano hemos de tener especial cuidado y proteger la piel, sobretodo la de bebés y niños.

La primera mejor protección solar es no estar al sol.

Hay que evitar que los niños permanezcan a pleno sol en las horas centrales del día (de 12:00 a 18:00 h.). No sólo por las quemaduras solares, sino también para evitar las insolaciones.

La segunda mejor protección es la ropa.

Y la tercera, son las cremas de protección solar.

Siempre que tengamos previsto que un niño se exponga al sol, conviene usar cremas de protección solar. Yo recomiendo usar en los niños el mayor factor de protección disponible, en la actualidad +50.

¿Cuál es la forma adecuada de usar las cremas de protección solar?

Debe aplicarse por primera vez en casa. Eso hace que la piel la fije más en profundidad.

Muchos niños llegan a la playa, le aplican la crema y al agua. Siendo así no permite que se fije y el agua la elimina. Si no se la habéis puesto en casa, tras aplicársela, esperad al menos 15 minutos antes de dejarle bañar.

Ninguna crema solar protege más de 2 horas. Por lo que si se prolonga más tiempo la estancia al sol, conviene volver a aplicar la crema de protección.

 

Dra. Montserrat Pérez  – Dermatóloga (Nº col 10630)

Clínica Dermatológica de Moragas - Carelia Petits